El Museo Provincial de Jaén contiene dos de los mayores conjuntos escultóricos de la estatuaria ibera en piedra: el de Cerrillo Blanco y el del Santuario Heroico del Pajarillo de Huelma. El Museo de Cástulo, situado en el centro de Linares, del que destacamos el espacio dedicado a las necrópolis o la esfinge alada, el Museo de Castellar cuenta con una muestra impresionante de exvotos ibéricos.
El Viaje es un proyecto muy ambicioso, iniciado en 1999 por la Diputación Provincial en coordinación con los ayuntamientos. Desde sus inicios contó con la colaboración y asesoría del Centro Andaluz de Arqueología Ibérica. Ya se han realizado numerosas actuaciones como construcción de accesos, centros de visitantes, expropiaciones y playas de aparcamientos. Fundamentalmente, en la actualidad, tiene dos claros frentes de actuación: La construcción de un gran museo ibérico en Jaén capital, donde se expongan los principales hallazgos de la provincia, especialmente, los del Pajarillo y Cerrillo Blanco; y la adecuación para la visita y la musealización de una serie de yacimientos representativos de la cultura ibérica que se presentan bajo el concepto de “Viaje al Tiempo de los Íberos”.
Recientemente se ha puesto en marcha un Plan de Desarrollo Turístico del Viaje al Tiempo de los Iberos. Este Plan es fruto del convenio firmado entre la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía y la Diputación Provincial de Jaén. El Plan diseña una estrategia global para la puesta en valor de los recursos patrimoniales, la formación de empresarios y profesionales, la mejora de la calidad de los servicios, la puesta en marcha de actividades de animación cultural, garantizando una gestión viable del producto y de cada uno de los sitios que lo integran. Las actividades previstas son muy variadas: proyectos de interpretación y presentación de los recursos culturales, incentivos a la calidad de establecimientos turísticos, actividades y servicios de animación o acciones promocionales, para potenciarlo como producto turístico-cultural de calidad dentro de los circuitos nacionales e internacionales.
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TIPOLOGÍA DE LOS SITIOS |
El patrimonio inmueble ibero tiene en Jaén la siguiente tipología funcional de sitios arqueológicos:
Oppida. Ciudades fortificadas, ordenadas interiormente según reglas orgánicas que separan la zona aristocrática de la zona de los clientes. Trazados de calles paralelas y perpendiculares que simulan trazados hipodámicos. Casas de planta cuadrangular y compartimentación interior, con patio semicubierto y en ocasiones doble planta. Es posible reconocer en su interior talleres metalúrgicos, espacios de transformación de materias primas agrarias y almacenes. En general en Jaén los oppida suelen ser centros con una larga historia, que se pierde en el tercer milenio a. C. como ocurre con los casos de Cástulo, Porcuna o Jaén. Son muy frecuentes los que se fundaron al comienzo del primer milenio a.C. como Puente Tablas, Gil de Olid en Puente del Obispo o Atalayuelas de Fuerte del Rey y muchos han continuado la ocupación del sitio hasta hoy, como ocurre con Martos, Porcuna, La Guardia o Arjona. En Jaén los Oppida excavados sistemáticamente, con estructuras visibles y visitables se reducen a Plaza de Armas de Puente Tablas en las proximidades de la ciudad de Jaén. Otros casos excavados parcialmente como Albalate y Alcores en Porcuna, Castellones de Ceal en Hinojares, Gil de Olid en Puente del Obispo en Baeza y Atalayuelas en Fuerte del Rey han sido recubiertos de tierra tras la fase de investigación. Oppida filológicos son en Jaén aquellos que han sido citados en las fuentes clásicas y la epigrafía descubierta en el lugar posteriormente ha confirmado tal identidad. En Jaén son muchos los asentamientos filológicos si bien existen dos grupos los que solo conocemos por su nominación en las fuentes escritas y los que además participaron activamente en las actividades posteriores a la llegada de los romanos como ocurre con Cástulo, Iliturgis (Cerro Maquiz en Mengíbar), Auringis u Orongis (Jaén) o Giri.. Son de propiedad estatal dentro de este grupo, el oppidum de Puente Tablas y el oppidum de Cástulo.
Necrópolis: Corresponden a los espacios funerarios de los oppida y en su mayor parte no dejan estructuras de arquitectura compleja salvo en Toya donde existe una cámara del siglo IV a. C. con una nave central y dos laterales y excelente construcción de mampuesto en seco, con los elementos perfectamente escuadrados. En la misma zona ha sido excavada en 201 un hipogeo de inicios del siglo V a. C. En Castellones de Ceal aunque esta tapada hay una segunda cámara de una sola nave. Diferente es el modelo de enterramiento ibero tradicional de Cástulo, pues se trata de una plataforma en piedra que seguramente levantaría una escultura sobre pedestal, Un tipo arcaico es el enterramiento en túmulo con múltiples enterramientos que solo se documenta en los albores de la cultura ibérica (siglo VII a.C.) y que conocemos en Cerrillo Blanco, Porcuna. El lugar donde se enterró la escultura del conocido conjunto. Es un modelo tartésico que no sabemos si se extendió a la parte oriental de la provincia de Jaén. Es de propiedad estatal en este grupo la Cámara de Toya. El Cerrillo Blanco de Porcuna recientemente ha sido adquirido por el Ayuntamiento de esta ciudad igual que Castellones de Ceal.
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Torres: Se documentan dos tipos diferentes, uno más antiguo (siglo VI a.C.) con mampuesto pequeño y cuyo representante es La Coronilla de Cazalilla y otro más tardío con elementos muy grandes que hacen aparecer la construcción como cilópea, caso de Miguelico en Torredelcampo o Ibros. Otros casos excavados son El Espino en Fuerte del Rey y la torre de la Yuca en La Guardia, si bien en estos como el de la Huerta del Comendador de Porcuna solo se documenta la etapa romana. Es de propiedad estatal la fortificación de Ibros y de propiedad local el Cerro del Miguelico en Torredelcampo.
Factorías agrarias: También existen en dos épocas, como las torres pero al contrarios que estas no hay ningún sitio que pueda ser mostrado. Las Calañas de Marmolejo tras la excavación de urgencia se destruyó.
Santuarios: Se conocen dos tipos que seguramente responden a dos momentos distintos y sin duda como los grandes enterramientos a dos zonas: la oretana y la mastiena o quizás mentesana. El primer tipo es el santuario rupestre conocido en El Collado de los Jardines en Santa Elena o en Despeñaperros y en la Cueva de la Lobera en los Altos del Sotillo de Castellar. Se trata de dos santuarios que sin duda fueron importantes a partir de la segunda mitad del siglo IV a.C. y que concentraron los grandes conjuntos de exvotos de bronce que tanto inspiraron a Picasso. Los dos sitios han sido excavados desde inicios de siglo. El caso de Castellar podría permitir la recuperación de la ladera con las casas del santuario porque algunas de ellas fueron excavadas en la década de los años ochenta, pero por el momento están enterradas. El segundo tipo de santuario, el del Pajarillo de Huelma, es en cambio un complejo arquitectónico organizado en torno a una torre, se inició y terminó en la primera mitad del siglo IV a. C. y presentaba un conjunto escultórico. Ha sido excavado parcialmente y está en este momento enterrado. Es de propiedad local el Santuario de Despeñaperros y el de Castellar.
Lugares Históricos: La lectura de las fuentes históricas escritas de la Segunda Guerra Púnica permite reproducir sobre escenarios naturales los conflictos que se desarrollaron entre el 209 y el 206 a.C. y que tuvo como referentes los entornos de Cástulo, Iliturgis, Baecula y Auringis. De todos ellos no tienen problema los que se desarrollaron en las mismas puertas de los oppida, si lo tienen en cambio la batalla de Baecula porque este topónimo se ha identificado con Bailén y bajo la cuidad actual de este nombre no existen restos arqueológicos, con todo sería interesante reconstruir la acción a través de un proyecto de prospección para ampliar la reducida lista de lugares históricos inventariados.
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